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Los Ocho Periódos dietéticos del Pueblo de Dios
Cuarto Periódo

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IV. Dieta del éxodo. 1491 A. C.-1451 A.C. Una Dieta Vegetariana.


La Dieta del éxodo duró desde el éxodo de Egipto hasta la entrada en Canaán. Fue un período de 40 años.

El Regreso de la Dieta Original

El Mana* "Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no." Exodo 16:4.

Dios probaría a Israel usando la dieta como prueba de fidelidad si andaría en su ley. En la dádiva del mana, el pan del cielo, se ilustra la necesidad de la temperancia, pues debía recogerse solo " la porción de un día." De igual manera, somos hoy probados por medio de nuestra alimentación y Dios demanda de nosotros que seamos temperantes.

"Y viéndolo los hijos de Israel, se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto? porque no sabían que era. Entonces Moisés les dijo: Es el pan que Jehová os da para comer." "Y la casa de Israel lo llamó Maná; y era como semilla de culantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel." Exodo 16:15^31.

La palabra maná literalmente significa "¿Qué es esto?" Era un cereal celestial se parecía a la semilla de culantro. Era de color blanco y su sabor era dulce como de hojuelas con miel.

El Salmista describe al maná como el "trigo de los cielos" y "pan de nobles." Y añade que los Israelitas recibieron suficiente maná como para "saciarles." "Sin embargo, mandó a las nubes de arriba, Y abrió las puertas de los cielos, E hizo llover sobre ellos maná para que comiesen, Y les dio trigo de los cielos. Pan de nobles comió el hombre; Les envió comida hasta saciarles." Salmos 78:23-25.

"Y era el maná como semilla de culantro, y su color como color de bedelio." Números 11:7. El maná era de color como el color de bedelio. El bedelio era una resina de árboles nativos de Arabia y nordeste de Africa, de color amarillo, gris o pardo y de olor suave. Diccionario de la Real Academia Española, vigésima primera edición tomo l, página 280.

"El pueblo se esparcía y lo recogía y lo molía en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de él tortas; su sabor era como sabor de aceite nuevo." Números 11:8.

El maná era como el trigo que se molía y como el arroz que se majaba en morteros y como el maíz que se cocía y hacían tortillas o tortas o arepas de él. Y "su sabor era como sabor de aceite nuevo."

"Esto es lo que Jehová ha mandado: Recoged de él cada uno según lo que pudiere comer; un gomer por cabeza, conforme al número de vuestras personas, tomaréis cada uno para los que están en su tienda." Exodo 16:16.

Cada día caía del cielo maná y la persona encargada de recoger el maná por su familia recogía como "un gomer" por cada persona en su casa o tienda. El gomer es de 3.7 litros o como un galón. Este relato también ilustra la necesidad de ejercer la temperancia en el comer, pues dice el texto que solo debían recoger para comer "según lo que pudiere comer" la persona.

"En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los príncipes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés. Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo día de sábado, el reposo consagrado a Jehová; lo que habéis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana." Exodo 16:22,23.

El sexto día de la semana, viernes, caía doble porción y podían cocinarlo y guardarlo para el santo sábado sin echarse a perder. Los israelitas recogían 2 gomeres o 7.4 litros o 2 galones por persona cada viernes en preparación para el sábado. De esta manera, Dios además deseaba enseñarles la santidad de la observancia del día sábado. El sábado como la dieta sin carne data del tiempo Edénico, antes del pecado.


Recuerden también que Israel estaba observando el sábado antes de que Dios lo pusiera por escrito

en el Monte de Sinaí en dos tablas de piedra.

Cada día de la semana caía maná excepto el día del santo sábado. Moisés había dicho; "Seis días lo [maná] recogeréis; mas el séptimo día es día de sábado; en él no se hallará [maná]". Exodo 16:26.

"Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán." Exodo 16:35.

Por 40 años, Israel comió maná en el desierto y observó el sábado. Dios quiso restablecer entre su pueblo dos pilares del edén: la dieta sin carne y la observancia del sábado.

El Agua. Dios les proveyó a Israel durante sus 40 años en el desierto no solo maná para comer sino agua fresca y pura de la roca o peña.

Según el Talmud (el libro de interpretación de los judíos) , la roca rodaba y seguía a los judíos de lugar en lugar. De esta roca, salía agua fresca y pura como la de un manantial, de una fuente o de un ojo de agua. Pablo parece aludir a esta leyenda de la roca en I Corintios 10:3,4: "y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo."

El Salmista dice que el agua que salía de la peña era tanta agua que formaba "un río." Salmos 105:41. "Abrió la peña, y fluyeron aguas ; Corrieron por los sequedales como un río."

Hagamos un simple cálculo de cuanta agua salía de esa peña para 600/000 hombres y un total de tres millones de personas contando mujeres y niños. Si calculamos qué la persona común necesita 2 litros de agua por día solo para beber. Luego le añadimos el agua que se usa para bañarse, para limpiar la ropa, los trastes, los utensilios, las vasijas, y el agua que beben los animales, ¿Cuál sería el resultado? En mi casa, mi esposa y yo gastamos 100 galones o 370 litros por persona por día. Usando esa proporción conservadora nos daría un total de 1,110,000 de litros por día salía de esa peña para las necesidades de la población de Israel.

"[Dios] amonestó a sus hijos por medio de Moisés en el desierto, especificando que la salud sería la recompensa de la obediencia. El estado de la mente tiene que ver mayormente con la salud del cuerpo, y en forma especial con la salud de los órganos digestivos. Por lo general, el Señor no proveyó para su pueblo alimentos a base de carne en el desierto, porque sabía que el uso de ese régimen crearía enfermedad e insubordinación. A fin de modificar la disposición, y con el propósito de poner en activo ejercicio las facultades más elevadas de la mente quitó de ellos la carne de animales muertos. Les dio, en cambio, alimento de ángeles, maná del cielo." Consejos Sobre Régimen Alimenticio, p. 448, no. 642.

"Sacó a los israelitas de Egipto, y emprendió la tarea de educarlos para que fueran su pueblo. Por medio de ellos deseaba bendecir y enseña al mundo, les suministró el alimento más adecuado para este propósito, no la carne, sino el maná, 'él pan del cielo. '" Ministerio de Curación, p. 240.

En resumen, la dieta del éxodo incluía los siguientes alimentos:

1. agua de la peña y de los oasis,

2. el maná como cereal,

3. frutas del desierto como dátiles,

4. semillas y nueces como el pan santo de San Juan llamado también la langosta del desierto,

5. vegetales,

6. hierbas o plantas medicinales como las variedades de cactos del desierto,

7. lácteos de los chivos y las vacas y huevos de las gallinas y codornices.

La Perversión de la Dieta del Exodo

El Consumo de Carnes Limpias. "Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto; y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda la multitud." Exodo 16:3.

¡Qué mal agradecidos eran los Israelitas murmuraron contra Jehová! Ellos estaban añorando comer "las ollas de carne" de Egipto. ¿Hablan ellos olvidado que ahora ya no eran esclavos de Egipto y que Dios había hecho muchísimos milagros en favor de su pueblo?

Dios oyó las murmuraciones y les concedió a los desobedientes e intemperantes los que pidieron. A la tarde Dios les enviaría codornices--una carne limpia para comer.

"Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; habíales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios. Y venida la tarde, subieron codornices que cubrieron el campamento; y por la mañana descendió rocío en derredor del campamento." Exodo 16:12,13.

Por un tiempo antes de que Dios escribiera los diez mandamientos en las dos tablas de la ley en el Sinaí, les envío codornices y los israelitas comieron carne de codornices.

"Pero a causa de su descontento y de sus murmuraciones acerca de las ollas de carne de Egipto les fue concedido alimento animal, y esto únicamente por un poco de tiempo. Su consumo trajo enfermedades y muerte a miles." Ministerio de Curación, p. 240.

Después de la experiencia del Sinaí, Dios cesó de enviarles codornices. El hecho de que el pueblo nuevamente se quejó y pidió carne es prueba de que ya Dios no se las estaba proporcionando.

"Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne! Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos." Números 11:4,5.

Era primordialmente la "gente extranjera" o la multitud mixta, la que incitó a los Israelitas a pedir carne nuevamente y pescado después de hacer pacto con Dios en el Sinaí. Si todavía hubiesen recibido las codornices no se hubieran quejado. Por lo tanto, todo parece indicar que ya Dios no les estaba dando carne después del pacto en el Sinaí.

Y Jehová instruyó a Moisés diciéndole, "Pero al pueblo dirás: Santifícaos para mañana, y comeréis carne; porque habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo: ¡Quién nos diera a comer carne! ;Ciertamente mejor nos iba en Egipto 1 Jehová, pues, os dará carne, y comeréis. No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días, sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices, y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto." Números 11:18-20.

El pueblo lloraba y murmuraba por comer carne. Dios se hastío de la lloradera de los Israelitas y les prometió con pesar que les daría carne suficiente como por un mes hasta que ellos aprendiesen a aborrecer la carne.

Imagínese una madre con su pequeñuelo. El pequeño le pide a su madre que le de helado de chocolate. Ella sabiendo que no le haría bien al niño comer entre comidas, ni consumir cafeína del chocolate, le dice que "no." Pero el pequeño sigue insistiendo. Comienza a llorar. Comienza a quejarse. No lo hace solamente una vez, sino cada día. Por fin, la madre le da su pequeño el helado de chocolate, diciéndole, "te voy a dar el helado ahora y no te daré solo una taza, sino un litro y tendrás que comértelo todo de una vez hasta que te salga por las narices."

Sacrificios a los Ídolos. Israel nuevamente fue infiel en su dieta ya casi al terminar los 40 años en el desierto. En Baal-peor, poco antes de entrar en Canaán, nuevamente provocaron a Dios, al comer de los alimentos ofrecidos a los muertos y los sacrificios de animales ofrecidos a favor de los muertos.

"Moraba Israel en Sitim; y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab, las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses. Así acudió el pueblo a Baal-peor; y el furor de Jehová se encendió contra Israel." Números 25:1-3,.

En los salmos que recuenta la historia de Israel se hace referencia a la dieta abominable que adoptaron los infieles israelitas en Baal-peor. "Se unieron asimismo a Baal-peor, y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Dios con sus obras, y se desarrolló la mortandad entre ellos." Salmos 106:28-29.

La Consecuencia por la Desobediencia

"Y vino un viento de Jehová, y traj o codornices del mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado, y un día de camino al otro, alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra. Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogieron codornices; el que menos, recogió diez montones; y las tendieron para si a lo largo alrededor del campamento. Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese masticada, cuando la ira de Jehová se encendió en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy grande. Y llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso." Números 11:31-34.

Siguiendo el relato de Números 11, vino un viento del mar y a un día de camino del campamento aparecieron codornices (una ave limpia) de casi dos codos de alto. El codiciosos del pueblo caminaron todo un día hasta el lugar de las codornices y allí recogieron 10 montones por persona. Luego tuvieron que caminar un día de camino de regreso al campamento. "Aún estaba la carne entre los dientes de ellos," estalló una grande plaga y murieron todos los que habían comido carne. Aquel lugar se llamó "Kibrot-hataava" que significa "la tumba de los codiciosos." Es interesante observar de como la codicia esta asociada a lo que uno no debe obtener o en este caso comer. ¿Recuerda cuál fue el pecado de Eva ante el árbol de la ciencia del bien y del mal? Fue la codicia. El mismo pecado se repite en el desierto al Israel codiciar lo que Dios había prohibido. Y murieron 40,000 personas en un día de la plaga.




Noten cuatro cosas:

1. El maná caía a la puerta de las tiendas de los Israelitas, mientras que las codornices estaban a un día de camino.

2. La carne de codornices es considerada carne limpia según Levíticos 11 y Deuteronomio 14 y no carne inmunda o abominación.

3. Dios consideró el deseo de comer carne como codicia. La codicia es transgresión de décimo mandamiento.

4. Todos los que comieron carne, aún estando la carne entre los dientes de ellos, murieron.

El Doctor Hugo Arturo López Orench, quien tiene dos doctorados, uno en medicina y el otro en veterinaria, dio una charla sobre la mortandad por codornices desde el punto de vista médico y veterinario.

El explicó que las codornices emigran anualmente entre Africa y el medio oriente en la primavera. La codorniz es una "ave migratoria que llega a Palestina en marzo, en grandes bandadas, procedente del sur [Africa]... Vuela rápidamente a favor del viento; pero si éste cambia de dirección, o si las aves se han extenuado por un largo vuelo, caen al suelo aturdidas y pueden ser capturadas en grandes cantidades." Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado, por Samuel Vi la Ventura y Santiago Escuain, p. 172.

Estando en Africa, las codornices consumen la planta conocida como "cicuta" (en inglés es "hemiock") que contiene un veneno denominado "cicuta." A las codornices por su metabolismo y fisiología, no les hace daño la cicuta. Pero al hombre, le causa la muerte por envenenamiento. Según la historia, Sócrates (470-399 A.C.),el renombrado filósofo de grecia, fue sentenciado a cometer suicidio en Atenas y lo hizo bebiendo un té de cicuta. Enciclopedia Británica, Micro-pedia, tomo IX, p. 317.

"Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; y tentaron a Dios en la soledad. Y tentaron a Dios en la soledad. Y él les dio lo que pidieron; Mas envió mortandad sobre ellos." Salmos 106:14,15.

El consumo de carne se considero como un "deseo desordenado" y como tentar a Dios. Jesús siglos posteriores citaría el viejo testamento diciendo, "No tentarás al Señor tu Dios" (Mateo 4:7) . Dios les envió mortandad por su pecado, pues la paga del pecado es muerte.

"Su apetito depravado los dominó, y Dios les dio carne, como deseaban, y permitió que sufrieran los resultados producidos por la gratificación de su apetito sensual. Fiebres ardientes destruyeron a un gran número del pueblo." Consejo Sobre Régimen Alimenticio, p. 450, no. 643.

El otro evento significativo desde el punto de vista dietético fue la experiencia de Baal-peor. Dice Pablo, "Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar. Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y cayeron en un día veintitrés mil." I Corintios 10:7,8.

En Baal-peor, el beber alcohol y el comer carne, los llevó a la idolatría y a practicar la fornicación y la inmoralidad. "Y murieron de aquella mortandad veinticuatro mil." Números, 25:9.

"Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron." I Corintios 10:6. Las experiencias de los Israelitas nos deben servir de amonestación a nosotros hoy que no deber codiciar las cosas malas que ellos codiciaron

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