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La parábola del Trigo y la Cizaña
La Parábola
Primera Aplicación
Segunda Aplicación
Tercera Aplicación
La Libertad de Conciencia
La Iglesia y el pecado de los miembros

INTRODUCCION

Por Jose Solano


La Parábola del Trigo y la Cizaña

Vez tras vez, nuestro Señor Jesucristo utilizó las parábolas como medio para alcanzar las almas con el Mensaje del Reino a través de un lenguaje que pudieran comprender; y que mediante experiencias y situaciones de su diario vivir pudieran servir de recordatorio que hay un Dios que se interesa por cada uno de sus hijos, el cuál nos ha fijado normas prácticas de carácter eterno, las cuáles atesoradas en nuestro corazón producirán como fruto la vida eterna.

En la enseñanza de Cristo mediante parábolas, se nota el mismo principio que el que lo impulsó en su misión al mundo. A fin de que llegáramos a conocer su divino carácter y su vida, Cristo tomó nuestra naturaleza y vivió entre nosotros. La Divinidad se reveló en la humanidad; la gloria invisible en la visible forma humana. Los hombres podían aprender de lo desconocido mediante lo conocido; las cosas celestiales eran reveladas por medio de las terrenales; Dios se manifestó en la semejanza de los hombres. Tal ocurría en las enseñanzas de Cristo: lo desconocido era ilustrado por lo conocido; las verdades divinas, por las cosas terrenas con las cuales la gente se hallaba más familiarizada. PVGM Introducción

Es en este marco que el Divino Maestro relata la Parábola del Trigo y la cizaña, la cuál contiene preciosas gemas de verdad, especialmente para el Pueblo Adventista del Séptimo Día, lamentablemente el enemigo, a quién la Biblia llama: el padre de mentira (Juan 8.44), ha distorsionado su significado, y ha utilizado esta parábola como excusa para que las almas conscientes de la apostasía rampante que hay en la grande iglesia ASD, permanezcan allí, ya que el trigo debe crecer con la cizaña hasta el fin del mundo... Para ser honestos debemos preguntarnos: ¿Qué es el trigo?, ¿Qué es la cizaña? ¿Será cierto que las almas apóstatas y amigas del mundo constituyen la cizaña?, y por lo tanto deben permanecer como miembros respetados de la iglesia.

La única fuente fidedigna y confiable para respondernos estas y otras preguntas es la Palabra de Dios, manifestada en la Biblia y los Testimonios del Espíritu de Profecía, dejando de lado toda idea preconcebida o aprendida, dejando que sea Dios en su Palabra quien nos ilumine y nos muestre su verdadero significado.

En esta época del fin del sellamiento, cuando aquel otro ángel (Apoc. 18.1-4) está por culminar la Obra, y el destino de cada alma está por ser decidido para la eternidad, es de suma importancia probar todo con un así dice Jehová, sin importar lo que la Conferencia General, el pastor o cualquiera diga. Teniendo esto en mente nos emprenderemos en este interesante y significativo estudio sobre la Parábola del trigo y la cizaña.


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